STEP INTO YELLOW

Este proyecto nace del diálogo entre dos fuerzas cromáticas opuestas pero complementarias. El amarillo saturado actúa como un estallido de energía: es el color de la presencia, de la luz que reclama ser vista. Frente a él, el fondo azul construye un espacio de calma y suspensión, casi silencioso. Esta relación remite a las teorías cromáticas de Johannes Itten y Wassily Kandinsky, quienes entendían el color no solo como un elemento estético, sino como un lenguaje emocional. El azul como atmósfera contemplativa mientras el amarillo irrumpe con intensidad, convirtiendo el cuerpo de la modelo en el centro gravitacional de la imagen.

Basandome en la línea de pensamiento que tenian Irving Penn o Guy Bourdin, donde el fondo limpio permite que los gestos y los objetos adquieran una dimensión casi simbólica. El traje no es solo vestuario: es una extensión emocional de la modelo. Sus movimientos —a veces espontáneos, a veces casi coreográficos— transforman el color en una forma de energía visible, como si la figura irradiara una vibración que rompe la quietud del espacio.

La aparición del zapato introduce una segunda capa narrativa. Sobredimensionado y monumental, el objeto encarna la fascinación contemporánea por el deseo y el fetiche: algo diseñado para ser admirado, pero que al mismo tiempo posee un potencial amenazante. Esta ambigüedad transforma el objeto en metáfora. Pues la modelo oscila entre la admiración y la vulnerabilidad, recordándonos cómo los símbolos del glamour y el consumo pueden convertirse también en fuerzas que nos superan. Así, la serie propone un juego de contrastes —alegría y calma, deseo y riesgo, ligereza y peso— donde el color y la escena construyen una reflexión sobre el poder de atracción de las imágenes.